SAN Cayetano

Cada año una multitud acude el 7 de agosto a la Iglesia de San Cayetano en el barrio de Liniers de la ciudad de Buenos Aires. En las inmediaciones de la iglesia, muchos arman carpas improvisadas donde esperan pacientemente por varios días ser de los primeros en alcanzar la imagen del santo a quien piden "casa, vestido y sustento" para los suyos. Las filas para poder pasar un instante frente a la imagen son larguísimas y dan una medida de los problemas laborales del país.

El día de San Cayetano reune gente que quiere y busca un trabajo que no tiene con gente que lo tiene y busca la tranquilidad de no perderlo. Piden a su santo lo que les es negado por la clase política y las clases económicamente dominantes, si es que se las puede distinguir. Algunos, los menos, manifiestan también que la falta de trabajo y la posibilidad de perderlo se debe a asuntos  terrenales además de celestiales.